jueves, 5 de septiembre de 2013

Vinos polémicos: los nombres que dan que hablar

El comunicador del vino Juan Diego Wasilevsky expresa que, así como los padres definen el nombre de sus hijos pensando en cómo éste podrá influir en algo tan difícil de controlar como el futuro, las bodegas también se enfrentan a un momento crucial al momento de presentarlo en sociedad.

El poder de un nombre en un producto es tal que podrá determinar, en gran medida, el nivel de éxito o de fracaso de una línea. Esto se aplica, por supuesto, al mundo del vino, y por eso ya bautizar un varietal con un apellido ilustre o una región cayó en desuso. En otras palabras: el objetivo es trascender en una industria cada vez más competitiva, antes de caer en el olvido.

¿Un pantallazo de realidad? En www.iprofesional.com se advierte que son momentos en que la industria tiende a concentrarse y que las cadenas de supermercados y vinotecas tienden a "limpiar" líneas completas por falta de rotación de stocks, por ello un buen nombre es, hoy por hoy, uno de los principales activos de una nueva marca.

El último grito de la moda en materia de nombres para vinos

La última tendencia tiene que ver con la elección de denominaciones “políticamente incorrectas”, que produzcan estupor, polémica, sorpresa e incluso intriga en el comprador.

En el ámbito internacional esto viene sucediendo desde hace un tiempo: las bodegas se animaron a impregnar de ironía, doble sentido, humor o provocación a sus nuevos productos, e incluso hasta bordearon el mal gusto o lo grotesco.

"La tendencia de estos últimos años en la Argentina ha sido variada. Se ha salido de los nombres tradicionales de estilo francés, para luego pasar a trabajar mucho sobre los pueblos originarios, como el lenguaje mapuche e Inca. En esta línea, también se apeló bastante anombres mitológicos", expresó Dolores Lavaque de Velasco, directora de la consultora Stg y experta en marketing, a Wasilevsky.

La especialista destacó que, posteriormente, "se fue virando hacia nombres de fantasía, en algunos casos sin sentido aparente", e incluso se siguieron utilizando los nombres propios, buscados en las historias de familia de las casas vitivinícolas.

Sin embargo, Lavaque de Velasco asegura que “ahora se apunta mucho a los nombres transgresores”.

El fin es concreto: diferenciarse. Aunque vale la aclaración: para los compradores entendidos, una denominación por sí sola no es suficiente. Hay ahora otros ítems que apuntalan y deciden una compra, como el renombre del enólogo, la puntuación del vino a la luz de los críticos más reconocidos mundialmente, la historia de la marca, etc.

Lingüistas y publicistas, así como la experta Lavaque de Velasco, remarcan que los nombres "recios" o “guarros”, producen alto impacto, lo que posibilita el fácil recuerdo y la instalación del mismo en la memoria del potencial cliente: una clave fundamental en cuanto a la batalla marketinera que libran día a día las bodegas.

¿Cuál es la reacción del consumidor ante estos “deslices” creativos que se están viendo en el rubro del vino? Al respecto, Lavaque de Velasco le respondió al editor de Vinos y Bodegas de www.iprofesional.com que, en un inicio, "el consumidor se siente raro. Luego, es usual que le genere intriga y termine buscando la historia que hay detrás de ese nombre".

Algunos vinos argentinos que llaman la atención

Se trata de una lista meramente enunciativa de vinos que sorprenden a los consumidores por su loco diseño o su nombre inusual.

“Bestial”, “Biutiful” e “Imposible”

 
Maal Wines es un proyecto enfocado en la producción de vinos Malbec únicos, elegantes e intensos, que reflejen el alma de un viñedo, resaltando las características que hacen de ese viñedo y su entorno un lugar diferente del resto. “Todos los vinos son 100% single vineyard Malbec de viñedos de mi familia y de amigos muy cercanos, ubicados en Drummond, Altamira y Vistaflores. Maal Wines es simplemente MALBEC AS ALFREDO LIKES”. Dice el enólogo Alfredo Merlo.
"Sanpután"
"Sanpután es mas que un vino, es una actitud que adopta la gente que gusta de los vinos y de los buenos momentos que esta bebida realizada con esfuerzo y amor genera", dice la fan page de Facebook de este sparkling wine.
El producto es de un vibrante color rosa, y tiene dos imágenes que se asimilan a dos serpientes, pero con formas fálicas. "Creado para nosotras, carnada para ellos", dice uno de sus lemas.
“El Enemigo”
La periodista Carla Luna introdujo una nota sobre este producto, diciendo que “Alejandro Vigil se dio el gusto de presentar su propio vino creado junto a la menor de las hijas de Catena, Adrianna. Desde su primera impresión el nombre lo dice todo y juega en oposición de todas las bodegas que quieren asimilar el vino a la amistad, sin embargo, 'El enemigo' nombre con el que fue concebido este caldo conquista justamente por su antagonia”.

El enemigo, tiene un valor en el mercado de $180, ya obtuvo 90 puntos de parte de la revista “The Wine Advocate”, lo cual ya es un muy buen comienzo. Es un malbec en un 93%, con un toque de petit verdot. Pasa 12 meses en barrica y los aromas que lo describen son muchos, entre los que predominan las especias, cerezas y otros frutos rojos maduros. Esta creación de uno de los creativos más extrovertidos del vino internacional apunta a enfrentar un enemigo interno, por lo que se le dio este peculiar nombre.

“Nosotros somos nuestro propio enemigo, solo nosotros nos ponemos obstáculos y eso es lo que buscamos derribar” dijo Vigil.
"Hulk"
Se trata de un vino de Matías Michelini –Passionate wines- de partidas limitadas, que en algunos casos quizás no se repitan. La diseñadora mendocina Carolina Saguán explicó que “con respecto a la variedad Semillón se me ocurrió desde un primer momento jugar con la palabra “verde”, porque es el color con el que me lo describió Matías, pues si bien es un vino blanco, está sin filtrar y se embotella así. Pensamos en ponerle Verde, luego ‘green’ y finalmente quedó "Hulk" jugando con eso de ser increíble, fuerte”.

Es una partida súper limitada de 875 botellas de Semillon sin filtrar, por eso en la copa se ve turbio y amarillo-verdoso.
"Demente"
"Es un vino que expresa Gualtallary. Es un mapa de ese terruño hecho vino y puesto en una botella", dice Michelini, el enólogo.
A la hora de explicar la estética, Carolina Saguan, quien además es especialista en identidad corporativa, explicó que "esta etiqueta nació inspirada en el surrealismo".
En la misma se puede ver cómo una cebra en forma de gusano se transforma en mano, que a la vez sostiene una marioneta, que representa a las personas. La imagen se completa con más marionetas pequeñas y mariposas.
"Todos estos elementos parecen estar fuera de contexto pero, en realidad,están ubicados para crear armonía y equilibrio. Como bien lo define Matías, es una locura bien pensada, una locura que siempre caracteriza a los vinos que elabora", concluyó Saguan.
"Judas"
Es el vino estrella de Bodega Sottano, creado por el enólogo Adrián Toledo y cuya etiqueta fue diseñada por el estudio Boldrini & Ficcardi. Con un nombre dedicado al apóstol que traicionó a Jesucristo, las notas de cata de este Malbec lo caracterizan como de color rojo intenso, brillante con tintes negros, gran profundidad aromática y complejidad, predominio de notas a guindas, tabaco, cassis y especias como pimienta blanca y clavo de olor, se percibe sutilmente el chocolate y la menta. De gran estructura, marcada acidez, amplio en boca con taninos dulces y aterciopelados en un buen balance con la madera. Dueño de una extraordinaria intensidad aromática y un gran volumen, su largo final lo hace único en su estilo.
"Conjuro"
Se trata de un vino de Bodega Bressia. Es un blend proveniente de las variedades Malbec, Cabernet Sauvignon y Merlot originarias del Valle de Tupungato, Mendoza, ubicado a 1100 mts. de altura.
Sus aromas elegantes y soñadores nos permiten predisponernos a beber un vino de carnoso cuerpo, amplio, muy elegante con final de boca muy largo y untuoso dejándonos una sensación colmada de seducción y placer. Con cuna de estirpe, este vino proviene de uvas cultivadas en el Valle de Tupungato y fue criado durante 18 meses en barricas nuevas de roble francés y americano, y guardado en botellas durante 24 meses.
“Piantao, piantao”
“No me preguntes por qué, el nombre me lo trajeron. Creo que así denominaron al tanque que contenía el vino”, explica la diseñadora Carolina Saguan sobre este producto de Zorzal.

“En cuanto a la etiqueta, jugué con la imagen del loco pero también del genio, identificando a la locura y la genialidad, por eso elegía a Einstein en su clásica pose con la lengua afuera. Decidí teñir su lengua color vino tinto, que es como te queda luego de beber vino. En los laterales están fragmentos de los manuscritos de Einstein con partes de la teoría de la relatividad”.
"Alma negra"
El propio Ernesto Catena lo describe de esta forma: “El encanto que más interesa a las almas, es el encanto del misterio. No hay belleza sin velo; y lo desconocido es también lo que preferimos. La existencia sería insoportable si no soñásemos siempre… Y así nació Alma Negra, soñando, como nacen los misterios. Porque no es un varietal y no es siempre el mismo vino; porque no es su origen un solo viñedo y no es fruto de una sola mano y porque nosotros creemos que ha existido desde siempre, como el misterio escondido detrás de una máscara y el juego sensual y seductor por descubrir a quien esconde, como si volviéramos a nuestro origen, único e irrepetible. Esta colección, entonces, guarda en su alma negra y profunda, todos los secretos de su esencia, que sólo descubriremos en la última copa”.

“Porfiado”
Otro vino de Zorzal. El nombre viene de una anécdota: debía ser estreado, pero a la fecha, no estaba listo. No había hecho la fermentación, por más de que por naturaleza tenía que hacerla. Demoró. Por eso se decidió esa denominación.
"Esa porfía se tradujo en un Pinot Noir de una complejidad aromática única, donde el grafito da destellos de su presencia. Complejo en boca, con múltiples notas de elegante mineralidad, que hacen que su elegancia y persistencia dejen una porfiada marca en la memoria difícil de olvidar", dicen desde la bodega.

“Malo”
Se trata de un nombre simple, contundente, divertido y controvertido. Un producto de Ojo de Vino, la bodega del artista suizo conceptual, Dieter Meier.
Durante un almuerzo de prensa, el gerente de la bodega,Patricio Eppinger, destacó que el nombre tuvo su origen en una charla con el propio Meier: "Estábamos debatiendo y él quería que el vino tuviera un nombre corto, con pocas letras y distinto. ´It has to be bad´, me decía. Y yo automáticamente dije: ´¡Malo´. Así fue como quedó el nombre".
"Maula and Misery Mouse"
Este extraño nombre viene del tango "Mano a Mano" (...como juega el gato maula con el mísero ratón...). Se trata de un producto de Bodega Margot.
Se lo recomienda para acompañar elaborados platos de carnes bien condimentadas, pastas con salsas intensas, empanadas criollas y tablas de quesos duros.
"Eggo"
Este vino, también de Zorzal, es un capricho del enólogo, ya que desde un principio nunca dejó entrever lo que quería hacer y como quería mostrarlo, siendo totalmente ególatra. Nace desde el alma del enólogo y es vinificado en huevos de cemento. Es por esto que fue bautizado haciendo un juego de palabras entre el "ego" del enólogo –Michelini- y el huevo –egg- donde se hace el vino.

“Pecado”

“Hola, soy Pancho Lavaque y éste es “Pecado”. Cuando era chico, en el colegio alguien me dijo que tomar vino con sandía estaba mal, como que era un pecado. Por eso creamos este vino para que peques todo lo que quieras; con hielo, con soda, y obviamente, con sandía”, dice el joven que conforma la quinta generación de bodegueros de su familia.
Fuente www.mdzol.com

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